Puerta, de la estación de trenes. Un banco libre, solo. Sentí acompañarlo pues algo me decía que los dos teníamos presentes, pasados y futuros similares.
Él venía de un viejo árbol con sus raíces aferradas y fuertes a su tierra firme; yo también.
El hombre, luego, lo trozó primero y mas tarde lo fue desmembrando hasta convertirlo en tablas sin sentido. Estacionadas en algún lugar esperando su asentamiento, su madurez por ser útil quedó en reposo; siento que en parte nos sucedió lo mi [...]
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