Comienzo a escribir y en un rincón se sonríen. Me regalan sus ideas y me la roban. Busco en las mías. Y encuentro una maraña de idas y venidas. Me guiñan para distraerme.
Y encuentro soles. Me transporta una nave transparente hacia el universo infinito.
Otra risa me distrae.
Se que solo pienso en ti. Por eso que ellas están celosas o tal vez tan alegres que me juegan esta broma. Nunca pude ocultarles nada…
Una se acerca y me dicta algo, me susurra en el oído.
Otra salta juguetona y se me arrima al otro.
- Parte de nuestro trabajo se esta acabando.
- Ahora ya sabes lo que es el amor.
- Ya te enseñamos lo suficiente.
- Tendrás que arréglatelas solo, tan solo sea un poco.
- Quietas! Por favor!
Ayúdenme que preciso decir algo y mi mente bambolea, gira, ríe, no se detiene un segundo
- Disfrútalo tonto!
- Tanta tristeza que has escrito en tus líneas ahora debes transformar los conceptos en felices, en lo que sientes!
Me gritan, me aturden. Saltan sobre mi cabeza y no puedo concentrarme. No las miro pero veo sus caras burlonas y sonrientes. Borro mi
hoja y comienzo nuevamente.
- No borres!
- Estaba tan bonito lo que habías puesto!
- Déjate llevar como lo hiciste siempre pero ahora usa otro camino…
- Usa tu corazón, tu amar.
- Enséñale al mundo que puedes amar
Al fin como siempre ganan… Bueno por donde empiezo?
- Por sus ojos..
- No mejor sería que comenzara por su voz dulc
- No digas eso, pon lo de sus ojos y su mirada…
- Su voz! Su piel! No seas tonta como va a comenzar por los ojos!
Desespero… Por momentos me gustaría echarlas pero se que no puedo ni debo, fueron compañeras de tantas buenas y malas que no puedo.
- Si sigues dudando no vas a hacer nada!
- Déjalo tranquilo, él ya lo sabe, por sus voz…
- ¡No!
Otra vez borro lo poco que pude escribir y ellas discutiendo, de oído a oído.
De pronto se abrazan y me dan la espalda comenzando a caminar, a salir de mi entorno.
Entonces aprovecho rápidamente y miro a la hoja vacía.
Y la miro y comienzo:
Tu corazón late…
De pronto las dos abrazadas se dan vuelta otra vez me guiñan los ojos. Y siento que discuten:
- Viste, ni los ojos ni la mirada…
- Yo ya sabía, nunca nos da bolilla…
- Pero para mi la voz es el principio…
- Dejémoslo solo que ya saldrá alguna cosa
- Seguro que ahora pone “te quiero”
Insólitamente mis dedos se dirigían hacia esas palabras.
Borre la hoja de nuevo.
Las musas me vuelven loco! Pero que divino es estar loco de esta manera.
Una risita a dúo se escuchaba a lo lejos….