S?bado, 10 de octubre de 2009

Miro sus fotos.
Miro y  el tiempo en el espejo habla en mi rostro adornado de ceniza.
Miro y siempre estoy lejos.
Miro y veo la risa, la felicidad de la juventud en la piel tierna.
Me recuerdo en sus edades, en mis miedos.
Me veo y nunca estoy.
Pero siempre me llenan sus sonrisas, sus miradas firmes.
Miradas que se empañan y en silencio me reclaman.
Siempre lejos.
Siempre cerca. Siempre mojando la culpa de lo que no se hizo.
Siempre.
Siempre corriendo el sueño.
Siempre en el duro oficio de padre.
Siempre en el ensayo, siempre aprendiendo, siempre vagando en mis días.
Siempre buscando y nunca encontrando…
Siempre me estoy yendo y no se donde.
Siempre estoy volviendo y no se donde.
Como me hubiese gustado verlos crecer sin mi apuro.
Como detendría la imagen del tiempo para dormirme en el silencio de sus vidas.
Siempre, siempre es tarde, siempre se  va el vagón de la ilusión. Siempre .
Siempre me siento ausente pues cuando tuve que estar tal vez no estuve.
Siempre dejé que la vida los criara bajo mis ojos que marcaban un sendero.
Quise dar y nunca supe como. Y si di, no di lo suficiente,
Veo sus ojos.
Veo la vida.
Veo que la fortuna me premió con sus días robados.
Veo y no veo.
La ceguera es una constante que no me perdono. De la cual no olvido y es la que me tumba en muros. La que llevo en mi mochila, en mi
espalda torpe, en mis pasos sin sentido.
Pérdidas y restas.
La ecuación de la vida nunca se resuelve, siempre hay una variable que dibuja curvas infinitas, curvas invisibles que se pierden en la
esquina de los cortos y largos años.
Se van los días. Urgen. No hay segundero real que se detenga ni que pueda detenerse.
Se abren brechas, las que construimos en nuestros caminos.
Elegimos lo que nos parece correcto.
Y me siento orgulloso de verlos transitar en el empedrado resbaladizo de los días.
Orgulloso de poder decir que son mis hijos
Orgulloso de que sean personas de bien, rectas, ejemplos tangibles de  seres humanos; con sus errores y aciertos.
Orgulloso de que busquen horizontes y cumplan metas.
Siempre fueron un orgullo y una bendición en mi soledad.
Siempre los llevo en mi piel pues son parte de mi todo.
Son parte de mi nada.
Son parte.


Publicado por sosa608 @ 1:47
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